
Santa Fe reclama habilitación de gas natural para San Javier y otras localidades
El gobierno provincial solicitó al Ejecutivo nacional la resolución administrativa que permita la llegada del suministro a tramos de gasoductos ya construidos. La petición incluye a San Javier entre las ocho localidades del norte santafesino que esperan el servicio de gas natural.
El ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe, Gustavo Puccini, se reunió este martes en Buenos Aires con el Secretario Coordinador de Energía de la Nación para avanzar en el pedido de habilitación de la distribución de gas natural en tramos de infraestructura que ya se terminaron de construir. La gestión apunta a que el Estado nacional autorice el uso operativo de esos tramos para abastecer a la población y a industrias de la región.
Puccini explicó que “fue a pedirle concretamente al secretario de Energía que destrabe… para habilitarnos en ocho puntos de la provincia de Santa Fe la llegada del gas natural”, e indicó que esa habilitación dependerá de la firma de Enarsa o del propio Ministerio de Energía. Entre las localidades mencionadas está San Javier, junto con Florencia, Villa Ocampo, Vera, Romang, Malabrigo, Helvecia y Arrufó.
Según el ministro, las obras necesarias ya están “terminadas desde el 2019” con caños enterrados, estaciones y redes construidas, pero sin suministro de gas por falta de la autorización administrativa correspondiente. “Todo depende de un trámite que no se concreta y esa demora impacta… en la calidad de vida de miles de familias y en el desarrollo de nuestras industrias”, sostuvo Puccini.
La solicitud se enmarca en gestiones para que Santa Fe Gas y Enerfe asuman la subdistribución del servicio, lo que permitiría que casi 100.000 habitantes de esas localidades accedan al gas natural si Nación aprueba la cesión de ese sistema. Puccini también planteó ante autoridades nacionales la necesidad de activar otros tramos de gasoductos regionales.
La habilitación del servicio en San Javier y el resto de las localidades es reclamada como un paso esencial para reducir costos energéticos residenciales e industriales en la región, donde la infraestructura física ya está instalada pero a la espera de autorización para entrar en funcionamiento.